Puerta antigua para alacena
Una puerta de madera restaurada para recuperar su función en una alacena empotrada.

La pieza y su nuevo uso
La pieza procede de la propia vivienda, donde volvió a instalarse tras la intervención. Hoy funciona como puerta de una alacena empotrada, adaptándose al hueco existente sin perder la presencia y la historia de la madera original.
La restauración
El trabajo se centró en recuperar la puerta respetando al máximo su material y su construcción. Se revisaron las zonas dañadas y las piezas faltantes, reconstruyendo únicamente lo necesario.
La parte baja ya había sido sustituida en una intervención anterior; se integró y ajustó para que el conjunto recuperara estabilidad y continuidad.
Acabado y conservación
Tras las reparaciones, se realizó un lijado cuidadoso y un acabado final a la cera. El resultado conserva la pátina y las huellas propias de una pieza antigua, pero devuelve a la puerta la solidez y funcionalidad necesarias para su uso diario.
Galería del proceso


